me di cuenta que faltaba una bella flor,
no era ni un clavel ni un jazmín
eras tú, la mujer por la que siento este amor.
Eres la dueña de mi destino,
la mujer por la que lloro todas las noches,
quién deseo tener a mi lado
y quién da vida a todas mis emociones.
Vivo cada día por que tu estás ahí
y muero cada día porque tu no estás aquí
pues una vida sin tí, no es digna
de ser llamada vida.
Bueno, que más puedo decir....desearía poder tenerla, abrazarla, acariciarla, besarla, etc. Pero, no queda de otra que aguantar, mantener la posición y esperar "un milagro".
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