Uno de esos días que te levantas, y piensas ¿qué ha cambiado? ¿Por qué ha cambiado?
Empiezas a pensar, y ves que lo tienes todo, pero sientes que no tienes nada. Siempre has estado detrás de alguien o detrás de varios, haciendo lo mejor para ellos y olvidándote de ti, pensando que puedes hacer para que se sientan bien, cómodos, para que estén bien...
Y es ahora cuando estás así, cuando realmente piensas de que ha servido, pues siempre has estado ahí para ellos y a veces algunos de ellos han estado ahí cuando a hecho falta, pero sin duda este es uno de los momentos en que más falta hace bien que muestren algo de interés por ti, o que se acerquen y te den un abrazo, uno de los que dicen: "No te preocupes, todo está bien", esos abrazos en los que durante los segundos que dura, eres la persona más feliz pues por ese tiempo sientes que por fin eres correspondido, es decir, que por fin recibes aunque sea una mínima parte de lo que das.
Desearía que al menos un día, pudiese ser así, que aunque sea un día pueda disfrutar a gusto con la gente que quiero, que aunque sea un día pudiera disfrutar la compañía de los que quiero. Pero si no es una cosa, es otra, pero siempre, por encima de todo el 99% son Escusas, que aunque no se sepa, en realidad le hablas porque de verdad necesitas hablar con esa persona o porque realmente necesitas ver a esa persona.
Moraleja: Sean sinceros con los demás porque pueden generar falsos sentimientos y luego esas personas pueden sufrir por ello. Digan las cosas con sinceridad y no se callen nada porque, alomejor lo estáis haciendo por no hacer daño, todo se basa en la comunicación, y si dicen lo que sienten y como lo sienten con sinceridad sabréis que al menos habéis hecho lo correcto y nada saldrá mal cuando el sentimiento sea mutuo.